Blindajes en la protección radiológica

Blindajes en la protección radiológica

Blindajes en la protección radiológica

Blindaje, tiempo y distancia son los tres factores de protección que ayudan a reducir la dosis absorbida de los POE’s y el público en general cuando sus actividades conllevan el uso de radiaciones ionizantes.

En términos de Seguridad Radiológica, la función del blindaje es disminuir la intensidad de la radiación alrededor de la fuente de radiación ionizante. El cálculo de blindaje generalmente se realiza para radiación gamma y X (radiación electromagnética), debido a que este tipo de radiaciones son las que tienen un poder de penetración más grande.

Sabemos que existen distintos tipos de radiaciones ionizantes que se dividen en partículas (alfa, beta, neutrones) y radiación electromagnética (gamma, rayos x), cada una de ellas es radiación ionizante, sin embargo, la manera en la que interaccionan con la materia causa que sean más o menos peligrosas para los humanos.

La radiación alfa y beta presentan un poder de penetración menor al de la radiación gamma y Rayos X, por tal motivo el blindaje a considerar es más complejo para los Rayos X y gamma. La atenuación de la radiación se da al ir perdiendo energía mediante la interacción con la materia y las partículas alfa y beta pierden energía más rápido que la radiación electromagnética.

Por lo anterior, el tipo de materiales que se pueden utilizar para el blindaje de la radiación alfa y beta pueden ser de una densidad menor a las que se utilicen en el blindaje de radiación electromagnética, incluso en centímetros o metros de aire.

Materiales más usados para el blindaje de radiación ionizante

  • Plomo
  • Concreto
  • Barita
  • Acrílico
  • Fierro
  • Vidrio
  • Materiales hidrogenados

Contaminación Radiactiva, qué es y como evitarla

Contaminación Radiactiva, qué es y como evitarla.

Contaminación Radiactiva, qué es y como evitarla.

La contaminación radiactiva, de acuerdo con la NOM-008-NUCL-2011, es la presencia indeseable de sustancias radiactivas en superficies, o contenida en sólidos, líquidos o gases (incluyendo el cuerpo humano).

La contaminación radiactiva se puede producir debido a algún accidente en una planta nuclear, como sucedió en la planta de Chernobyl en 1986, por alguna fuga de material radiactivo en una fuente sellada o en instalaciones que manejan fuentes abiertas como parte de sus actividades.

En cualquiera de los casos la contaminación se va a dar como consecuencia de situaciones anormales en el desarrollo de las actividades con material radiactivo, ya sea por accidentes, fenómenos naturales o mala aplicación de los protocolos y procedimientos de trabajo.

Recomendaciones para evitar la contaminación radiactiva.

Con el fin de evitar o controlar la contaminación radiactiva la NOM-008-NUCL-2011 considera una serie de puntos a tomar en cuenta para lograrlo, algunos de los más importantes son los siguientes:

  • Señalizar y delimitar zonas de contaminación, alta contaminación y contaminación suspendida en aire.
  • Hacer uso del equipo de protección personal de acuerdo con el tipo de actividad a realizar.
  • Establecer una vigilancia de contaminación radiactiva antes, durante y después de actividades que involucren el manejo de material radiactivo.
  • Para el caso de fuentes selladas de acuerdo con lo indicado en el Reglamento General de Seguridad Radiológica se deben realizar pruebas de fuga al momento de su recepción y después de forma periódica.
  • Establecer controles que permitan prevenir la transferencia inadvertida de la contaminación removible a otros lugares.
  • Establecer controles para el ingreso, estancia y egreso de zonas contaminadas, con alta contaminación y con contaminación suspendida en aire.

Manejo en caso de contaminación superficial y en fuentes selladas

La contaminación radiactiva puede presentarse en distintas superficies o en el mismo cuerpo humano y para tales casos existen una serie de recomendaciones y consideraciones a tomar en cuenta.

Para el caso de contaminación superficial principalmente se debe hacer un automonitoreo para corroborar que no existe contaminación personal, en caso de existir, se debe proceder a la descontaminación mediante el enjuague con agua y jabón.

Una vez descartada la contaminación personal se debe hace uso del equipo de protección adecuado, posteriormente se debe proceder a cubrir la zona contaminada con papel absorbente. Si había personas en la zona no deberán retirarse sin antes ser monitoreados y descartar una contaminación personal.

Los materiales utilizados para la descontaminación del área deberán ser colocados en bolsas de plástico y considerados como desecho radiactivo. Los utensilios como escobas o trapeadores que hayan sido utilizados deberán ser almacenados en bolsas hasta que decaiga la actividad del material radiactivo.

Una vez realizada la descontaminación se deberán monitorear los niveles de radiación y realizar pruebas de frotis para garantizar que se ha controlado la contaminación.

Para el caso de fuentes selladas, en caso de reportarse una fuga en las pruebas periódicas correspondientes se deberá notificar a la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias. La fuente deberá colocarse en un contenedor y no deberá ser utilizada hasta que se le realicen las reparaciones adecuadas.

El impacto que puede tener la contaminación radiactiva es proporcional a la magnitud del problema.

El impacto puede ser a nivel personal en contaminaciones mínimas y dependiendo del radioisótopo y la actividad, el daño a la salud de la persona puede ser mayor o menor.

A nivel industria en contaminaciones más graves en donde puedan verse comprometidas las instalaciones de una empresa y entorpecimiento de las actividades propias de la empresa.

A nivel poblacional en los casos de accidentes nucleares donde dependiendo del nivel de contaminación puede existir desalojo de la población e incluso resultar en una zona inhabitable por mucho tiempo.

En QUIMIRAD su protección es nuestra misión, por ello contamos con más de 15 años de experiencia asesorando a nuestros clientes en lo que más les importa: su seguridad y la de sus trabajadores.

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Los materiales radiactivos y su manejo en México

Materiales Radiactivos en México

Los materiales radiactivos y su manejo en México

Los materiales radiactivos son aquellos que contienen átomos cuyo núcleo es inestable. Dicha inestabilidad se debe al desbalance entre protones y neutrones del núcleo. Este núcleo liberará energía en forma de radiación ionizante para tener como resultado un núcleo más estable.

La radiación emitida se puede dar en forma de partículas alfa, partículas beta o rayos gamma.

Hoy en día se conocen un número extenso de elementos radiactivos, muchos de ellos utilizados para beneficio del ser humano en actividades de investigación, medicina, industria, etc. Existen elementos que por sus características son los más utilizados por el ser humano:

Principales usos de los materiales radiactivos

  • Medicina: Diagnóstico y tratamiento de enfermedades, esterilización de productos de uso frecuente en clínica y en cirugía, etc.
  • Industria y tecnología: Comprobación de materiales y soldaduras en las construcción control de procesos productivos, investigación, etc.
  • Agricultura: Control de plagas, conservación de los alimentos, etc.
  • Arte: Restauración de objetos artísticos, verificación de objetos artísticos o históricos, etc.
  • Arqueología: Fechar eventos geológicos, etc.
  • Investigación: Universo, industria, medicina, etc.
  • Farmacología: Estudiar el metabolismo de los fármacos antes de autorizar su uso público.

¿Qué manejo se le da en México a los materiales radiactivos?

Al hablar del empleo de las radiaciones ionizantes se puede tratar de equipos generadores de radiación ionizante y de materiales radiactivos. Cualquiera que sea el caso existe reglamentación y normatividad aplicable para el manejo de estos. Sin embargo, para el caso de los materiales radiactivos la situación es un poco más compleja que para los equipos generadores de radiación ionizante, ya que estos requieren un manejo especial al momento de transportarse y desecharse.

Toda empresa que adquiera material radiactivo para el fin de sus actividades en principio deberá realizar el transporte a sus instalaciones mediante un proveedor autorizado. El transporte y el desecho de materiales radiactivos está regulado por el Reglamento para el Transporte Seguro de Material Radiactivo, el Reglamento General de Seguridad Radiológica y las normas oficiales mexicanas aplicables.

Cuando los materiales radiactivos llegan al fin de su vida útil, o las empresas ya no necesitan seguir haciendo uso de estos, deben tener un destino final, ya sea de regreso con el proveedor o un confinamiento definitivo en territorio mexicano.

El ININ es el único organismo en el territorio mexicano que puede recibir materiales radiactivos para confinamiento final. En la regulación se especifican, todas las condiciones y los aspectos a tener en cuenta para un manejo y/o transporte adecuado de materiales radiactivos. Todo esto además de las medidas, condiciones, responsabilidades, etc., que deben existir durante el tiempo de operación del material radiactivo.

¿Cómo se transporta el material radiactivo?

El Reglamento General de Seguridad Radiológica en el artículo 198 establece que se requiere una autorización de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS) para el transporte de material radiactivo.

Solo quien cuente con dicha autorización podrá realizar transporte de materiales radiactivos.

  • El transporte se realizará en vehículos registrados que cumplan con las señalizaciones y condiciones requeridas para el transporte de material radiactivo.
  • El conductor del vehículo cuenta con licencia federal tipo E para la prestación del servicio de carga especializada que transporta materiales, residuos, remanentes y desechos peligrosos, que otorga la SCT.
  • Los tripulantes del vehículo cuentan con capacitación en seguridad radiológica nivel POE.
  • El material a transportar deberá ser embalado y se le asignará un tipo de bulto, de acuerdo a la actividad y a la forma del material radiactivo que contenga.
  • Al bulto se le asignará una categoría de acuerdo al índice de transporte (IT), mismo que se obtendrá midiendo el nivel de radiación a un metro de la superficie externa del bulto.
  • Una vez definido el tipo y categoría del bulto, se deberá marcar, etiquetar y rotular de acuerdo a las especificaciones correspondientes.

Cumpliendo con lo anterior, el material radiactivo está listo para transportarse.

En QUIMIRAD ofrecemos una amplia variedad de Servicios de Seguridad Radiológica con el fin de garantizar que nuestros clientes cumplan ante la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) con la reglamentación y normativa aplicable a la Seguridad Radiológica.

Principios básicos de protección radiológica

Principios básicos de Protección Radiológica

Principios básicos de Protección Radiológica

La radiación emitida por una fuente radiactiva interaccionará con el material que encuentre a su paso, depositando en él la energía que lleva.

Debido a lo anterior, es necesario tener en cuenta ciertos criterios o principios a la hora de manejar cualquier fuente de radiación ionizante para mantener la exposición lo más baja posible. Los principios básicos de protección radiológica que se deben manejar para protegerse de la radiación son los siguientes:

  • TIEMPO: A mayor tiempo, mayor dosis recibida. La dosis de radiación que el personal reciba, será proporcional al tiempo que estuvo expuesto a la fuente radiactiva o al equipo generador de radiación.
  • DISTANCIA: A mayor distancia, menor dosis recibida. La ley del inverso al cuadrado quiere decir que la dosis de radiación recibida será menor si la persona se aleja de la fuente de radiación.
  • BLINDAJE: El uso de materiales para atenuar la radiación evita que su intensidad sea un peligro para las personas.

En QUIMIRAD su protección es nuestra misión, por ello contamos con más de 15 años de experiencia asesorando a nuestros clientes en lo que más les importa: su seguridad y la de sus trabajadores.

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Uso correcto del equipo de protección radiológica

Uso correcto del equipo de protección radiológica

Uso correcto del equipo de protección radiológica

El correcto uso de equipo de protección radiológica es uno de los aspectos esenciales para mantener seguro a nuestro personal expuesto a fuentes de radiación ionizante y/o contaminación radiactiva.

El equipo de protección radiológica varia dependiendo la fuente y la situación, en casos de contaminación funciona como barrera física entre la persona y la contaminación radiactiva, minimizando así el riesgo de contaminación personal.

Cuando no se trata de contaminación si no de exposicion a la radiación por una fuente radiactiva, ya sea alfa, beta, gamma o Rayos X, esta radiación se efectúa en todas direcciones alrededor de la misma, por lo que se dice que la irradiación tiene una geometría esférica. Los trabajadores expuestos a altas dosis de radiación ionizante no solo están obligados a hacer uso de dosímetros para medir y controlar la cantidad de radiación recibida, sino que además podrán hacer uso de otro tipo de equipo de protección radiológica adecuado como detectores de radiación, herramientas de largo alcance, etc.

Las batas de laboratorio, guantes de hule, guantes de algodón, cubrepelo y las capuchas de tela son algunos elementos del equipo de protección radiológica esencial que se utiliza en situaciones de riesgo de Contaminación Radiactiva.

Es importante saber qué equipo de protección usar en determinadas situaciones, para ello se puede consultar el apéndice B de la NOM-008-NUCL-2011 y conocer los criterios de selección de ropa de protección radiológica.

Niveles de contaminación removible

Baja: De 1 a 10 veces los valores del Apéndice A
Moderada: De más de 10 a 100 veces los valores del Apéndice A
Alta: Mayor a 100 veces los valores del Apéndice A

Trabajo
Baja*
Moderada*
Alta*
Trabajo ligero
Conjunto completo de ropa Anti-C
Conjunto completo de ropa Anti-C
Doble conjunto de ropa Anti-C
Trabajo pesado
Conjunto completo de ropa Anti-C (en caso necesario, utilizar guantes de uso rudo)
Doble conjunto de ropa Anti-C (en caso necesario, utilizar guantes de uso rudo)
Doble conjunto de ropa Anti-C (en caso necesario, utilizar guantes de uso rudo)
Trabajo con líquidos presurizados, apertura de sistemas cerrados o en ambientes húmedos
Conjunto completo de ropa Anti-C impermeable
Doble conjunto de ropa Anti-C (el conjunto exterior debe ser impermeable), botas de hule
Doble conjunto de ropa Anti-C (el conjunto exterior debe ser impermeable), botas de hule
Notas
  • Utilizar equipo de protección respiratoria en cualquiera de las situaciones establecidas en el numera 5.16
  • Para recorridos de observación o inspecciones en zonas con contaminación removible a niveles de 1 a 10 veces los valores del Apéndice A, pueden usarse batas de laboratorio, cubrezapatos y guantes en lugar del conjunto completo de ropa Anti-C, cuando el permisonario lo considere necesario.
  • Un conjunto completo de ropa Anti-C consiste de: cubretodo, guantes de algodón, guantes de hule, cubrezapatos de hule, botines, cubrepelo y capucha de tela.
  • Un doble conjunto de ropa Anti-C consiste de: un par de cubretodo, guantes de algodón, dos pares de guantes de hule, un par de cubrezapatos de hule, botines, cubrepelo y capucha de tela.
  • Trabajo ligero. Actividad de poca duración (menor que una hora) que no requiere un esfuerzo físico demandante.
  • Trabajo pesado. Actividad de larga duración (mayor o igual que una hora) que requiere un esfuerzzo físico demandante.
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Detección y Dosimetría de la Radiación Ionizante

Dosimetría: servicios de Seguridad Radiológica

Detección y dosimetría de la Radiación Ionizante.

La radiación ionizante pueden ser ondas electromagnéticas y/o partículas y no se ve ni se siente, por lo que el ser humano no sería capaz de percibirla por sí mismo, si se encuentra expuesto a una fuente de radiación ionizante e igualmente no podría saber de qué intensidad, energía y tipo de radiación se trata.

Es importante poder detectar y medir la radiación ionizante, ya que a pesar de no poder ser percibida por el ser humano, puede llegar a causar daños importantes en el organismo dependiendo de la intensidad y energía de la misma y del tiempo al que se esté expuesto.

Debido a lo anterior surgió la necesidad de idear formas de detectar y medir la radiación ionizante, que puedan indicar la intensidad, las dosis absorbidas, así como algunas otras características de la radiación a la que se está expuesto y conociendo esto poder planificar las actividades a realizar sin que representen algún riesgo para las personas que las realicen.

 

DETECCIÓN DE LA RADIACIÓN

La detección de la radiación ha sido posible gracias a la electrónica, ya que se han podido desarrollar diferentes dispositivos capaces detectar la radiación ionizante y brindar información como la intensidad, tipo y energía de la misma.

El mecanismo de la detección se basa en el efecto de la radiación al interaccionar con la materia, dependiendo del tipo de detector, al estar expuesto a la radiación ionizante, esta interacciona con la materia que existe dentro del detector, como parte de su sistema y el efecto producido al interaccionar, es interpretado por la electrónica del detector para ser mostrado de manera cuantitativa al usuario.

Existen distintos de detectores entre los cuales se encuentran:

  • Detectores de ionización de gas
  • Detectores de centelleo
  • Detectores de neutrones

Cada uno de ellos funciona bajo principios diferentes y la elección entre uno y otro dependerá del ámbito en el que será utilizado.

 

DOSIMETRIA

La dosimetría es una práctica utilizada en protección radiológica para el control a la dosis recibida por una exposición del Personal Ocupacionalmente Expuesto (POE).

El dispositivo utilizado en esta práctica es el dosímetro, su función es medir la dosis acumulada que recibió el POE en el desarrollo de sus actividades en un determinado periodo de tiempo. Para cumplir con esta función los dosímetros deben ser dispositivos pequeños que puedan portarse fácilmente a la altura del pecho, de esta manera el valor de dosis que arroje el dosímetro al hacer la lectura es representativa a la dosis que recibió el POE.

La dosimetría puede ser de uso personal, ambiental o dosimetría de extremidades.

Los dosímetros se dividen debido a su principio de funcionamiento en:

  • Dosímetros termoluminiscentes (TLD)
  • Dosímetros de lectura directa
  • Dosímetros de luminiscencia óptica estimulada (OSL)

Cada uno de ellos funciona bajo principios diferentes y la elección entre uno y otro dependerá del ámbito en el que será utilizado.

Nomenclatura de Seguridad Radiológica

Nomenclatura en Seguridad Radiológica

Nomenclatura de Seguridad Radiológica

Hoy en día las radiaciones ionizantes son parte fundamental en diversos procesos tanto en el aspecto médico como de investigación e industria. Por ello ha sido necesario establecer normas, reglamentos, procedimientos, etc., con el fin de garantizar la seguridad radiológica en todas las instalaciones que involucren este tipo de radiaciones como parte de sus actividades.

A diferencia de hace algunos años, actualmente se cuenta con mayor información acerca de este tema, sin embargo, muchas personas aún lo desconocen ya que no es algo tan común o cotidiano en las actividades de muchos trabajadores.

Para ello en el presente artículo se definen algunos conceptos básicos utilizados en el ámbito de la seguridad radiológica, a fin de proporcionar un panorama general de lo que conlleva este campo.

Radiación: Propagación de energía en forma de ondas electromagnéticas o partículas subatómicas a través del vacío o de un medio material.

Ionización: Es el fenómeno mediante el cual, los electrones son arrancados de los átomos a causa de una radiación ionizante.

Radiación ionizante: Aquellas radiaciones con energía suficiente para ionizar la materia al interaccionar con ella.

Personal Ocupacionalmente Expuesto (POE): Aquel que en ejercicio y con motivo de su ocupación está expuesto a radiaciones ionizantes o a la incorporación de material radiactivo.

Fuente de radiación ionizante: Cualquier dispositivo o material que emita radiación ionizante en forma cuantificable.

Radionúclido: Es un átomo inestable que se desintegra espontáneamente emitiendo radiación ionizante para alcanzar su estabilidad.

Material radiactivo: Cualquier material que esté compuesto por radionúclidos.

Fuente abierta: Todo material radiactivo que durante su utilización puede entrar en contacto directo con el ambiente.

Fuente sellada: Todo material radiactivo permanentemente incorporado a un material encerrado en una cápsula hermética con resistencia mecánica suficiente para impedir el escape del radioisótopo o de la dispersión de la substancia radiactiva en las condiciones previsibles de utilización y desgaste.

Radiación de fondo: Radiación natural del ambiente proveniente de los rayos cósmicos y de los elementos radiactivos naturales.

Dosímetro: Es un dispositivo para el control de la exposición a la radiación del POE, que permite determinar la dosis acumulada o integrada de radiación durante un periodo establecido.

Desechos radiactivos: Cualquier material que contenga o esté contaminado con radionúclidos o concentraciones o niveles de radiactividad, mayores a las señaladas por la Comisión en la norma técnica correspondiente y para el cual no se prevé uso alguno. Se clasifican en desechos radiactivos de nivel bajo, intermedio y alto.

Manual de seguridad radiológica: Documento cuyo objetivo es el de que todas las acciones que involucren fuentes de radiación, se ejecuten bajo normas y procedimientos de protección radiológica adecuados, para reducir las exposiciones ocupacionales y del público a valores tan bajos como razonablemente pueda lograrse.

Permisionario: Persona física o moral que posee la titularidad de la autorización, permiso o licencia expedidos por la Comisión para desarrollar una actividad autorizada por la misma.

Tipos de Licencias de Operación

Tipos de licencias de Operación

Tipos de Licencias de Operación

En la práctica de la Seguridad Radiológica, existen diferentes tipos de Licencias de Operación para clasificar a las empresas o instalaciones que trabajan con radiación ionizante.

La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS) es la organizacion encargada de asegurar y vigilar el cumplimiento de las normas de seguridad en materia radiológica.

Dependiendo del tipo de actividad que la empresa o institución, realice con las fuentes o los equipos generadores de radiación ionizante, la CNSNS clasifica a las instalaciones en tipo I y tipo II. A su vez, éstas se clasifican en A, B o C.

A continuación, compartimos los puntos a tomar en cuenta para llevar a cabo esta clasificación.

TIPO I: Instalaciones donde se producen, almacenan o usan fuentes selladas o dispositivos generadores de radiación ionizante; en las que se extrae o procesa mineral radiactivo, o en las que tratan, acondicionan o almacenan desechos radiactivos de niveles bajos o intermedios.

TIPO II: Instalaciones Donde se producen, fabrican, almacenan o usan fuentes abiertas.

Los tipos de licencias de operación a su vez se clasifican en A, B o C:

Licencias de Operación para instalaciones tipo I: Atendiendo a la magnitud del riesgo relacionado con las operaciones se clasifican de la siguiente forma:

TIPO I-A: Son las instalaciones que cuentan con irradiadores en los que las fuentes salen del blindaje durante su operación o aceleradores de partículas con energías iguales o mayores a 10 MeV. Se incluyen minas y plantas de tratamiento de minerales radiactivos, sus presas de jales y las zonas de trabajo asociadas a ellas. Del mismo modo, los almacenes temporales o definitivos de desechos radiactivos de niveles bajo o intermedio.

En esta clasificación se incluyen los lugares en donde se realicen trabajos de radiografía industrial con equipo portátil, ya sea a base de material radiactivo o de rayos X. Asimismo, los lugares en donde se realicen estudios geofísicos de pozos en los que la fuente de radiación salga de su contenedor, y los lugares de permanencia de pacientes con aplicaciones de braquiterapia.

TIPO I-B: Aquellas que alojen unidades de teleterapia, de braquiterapia, de Rayos X con fines terapéuticos, irradiadores en los que las fuentes no salen del blindaje durante su operación o aceleradores de partículas con energías menores de 10 MeV.

Son consideradas dentro de esta clasificación las instalaciones fijas en las que se realicen trabajos de radiografía industrial, ya sea con material radiactivo o con Rayos X.

TIPO I-C:  Instalaciones en las que se haga uso de aplicadores oftálmicos, medidores de espesor, densidad o nivel, o eliminadores y medidores de electricidad estática.

Licencias de Operación para instalaciones tipo II: Atendiendo a la actividad y radiotoxicidad de las fuentes de radiación que se utilicen se clasifican de la siguiente forma:

TIPO II-A: Son aquellas en las que puedan estar presentes, en cualquier momento dado, más de 370 MBq (10 mCi) de radionúclidos de muy alta radiotoxicidad, más de 3.7 GBq (100 mCi) de radionúclidos de alta radiotoxicidad, más de 37 GBq (1 Ci) de radionúclidos de moderada radiotoxicidad o más de 370 GBq (10 Ci) de radionúclidos de baja radiotoxicidad.

TIPO II-B:  Se consideran las instalaciones en las que pueden estar presentes, en cualquier momento dado, hasta 370 MBq (10 mCi) de radionúclidos de muy alta radiotoxicidad, hasta 3.7 GBq (100 mCi) de radionúclidos de alta radiotoxicidad, hasta 3.7 GBq (1 Ci) de radionúclidos de moderada radiotoxicidad o hasta 370 GBq (10 Ci) de radionúclidos de baja radiotoxicidad.

TIPO II-C:  Aquellas en las que pueden estar presentes, en cualquier momento dado, hasta 370 KBq (10 uCi) de radionúclidos de muy alta radiotoxicidad, hasta 3.7 MBq (100 uCi) de radionúclidos de alta radiotoxicidad, hasta 37 MBq (1 mCi) de radionúclidos de moderada radiotoxicidad o hasta 370 MBq (10 mCi) de radionúclidos de baja radiotoxicidad.